La ayuda económica

 

Nos miraron

de arriba

abajo,

antes de discutir el préstamo correspondiente,

las condiciones y las restricciones.

 

¿Acaso derecho alguno

podrá tener

nuestro país acomplejado

y en crónico subdesarrollo?

Nos pusieron dentro,

o peor aun, debajo del limite

de quien pide,

ruega,

se humilla,

y se prostituye sin objeciones.

 

Nos miraron de arriba abajo,

para calcular el precio de nuestras conciencias.

Después de firmada nuestra sentencia,

llamaron a todo eso,

la contribución generosa

del mundo libre,

al desarrollo.

 

Desde aquel

y todos los otros momentos,

con las deudas acumuladas

y con el infierno

de dudas, miseria y corrupción,

siento

en el interior del alma

y hasta en la piel,

el sabor amargo y cruel

de perfidias,

y engaños históricos, que me quitaron las ganas

y el derecho

a catalogarme humano.

 

 

- Al indice: | Pagina principal: | Julio Alberto Rodriguez