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articulo de GRANMA INTERNACIONAL 1997. EDICION DIGITAL La Habana. Cuba
INTERNACIONALISMO: POR MIREYA CASTAÑEDA —de Granma Internacional— L A filosofía para la formación de la guerrilla en Bolivia fue expuesta a plenitud por su jefe, el Comandante Ernesto Che Guevara, en su Mensaje a la Tricontinental en 1966: "Toda nuestra acción es un grito de guerra contra el imperialismo y un clamor por la unidad de los pueblos".Era el momento de la agresión norteamericana al pueblo vietnamita y en el Mensaje se manifiesta con precisión la necesidad de ayudar a Vietnam, de buscar para ese pueblo la solidaridad de los revolucionarios del mundo. "Crear uno, dos, tres, muchos Vietnam" fue algo más que una consigna, resultó un detonador de conciencias, y para el mismo Guerrillero Heroico un compromiso que llevó a la práctica hasta sus últimas consecuencias. El general de brigada Harry Villegas —Pombo en la guerrilla boliviana, y quien además combatiera con él en la Sierra Maestra cubana y en el Congo— escribe en el prólogo a la publicación de su diario que la idea del Che era "crear un movimiento revolucionario amplio que se nutriera de todos los hombres honestos dispuestos a luchar por un ideal de justicia social... no sólo en Bolivia, sino también en su proyección continental". Así lo había dejado plasmado el propio Che en el Mensaje a la Tricontinental: "Que se desarrolle un verdadero internacionalismo proletario... la bandera bajo la que se luche sea la causa sagrada de la redención de la humanidad, de tal modo que morir bajo las enseñas de Vietnam, de Venezuela, de Guatemala, de Laos, de Guinea, de Colombia, de Bolivia... para citar sólo los escenarios actuales de la lucha armada, sea igualmente gloriosa y deseable para un americano, un asiático, un africano y aun, un europeo". Había aún otro sentido en la integración de la guerrilla boliviana del Che, entrelazado con los más elevados de solidaridad y unidad, expuesto por el presidente Fidel Castro en "Una introducción necesaria" al Diario del Che en Bolivia. "Che pensaba igualmente que en el destacamento guerrillero participasen combatientes de distintos países latinoamericanos y que la guerrilla en Bolivia fuese escuela de revolucionarios que harían su aprendizaje en los combates." A continuación apunta cómo "a su lado quiso tener para ayudarlo en esa tarea, junto a los bolivianos, un pequeño núcleo de guerrilleros con experiencia, que habían sido casi todos compañeros suyos en la Sierra Maestra, durante la lucha revolucionaria en Cuba, de cuya capacidad, valor y espíritu de sacrificio conocía". La relación de estos cubanos, más los bolivianos y peruanos, aparece en el libro Pombo: un hombre de la guerrilla del Che. En la vanguardia de la guerrilla, el Che ubicó a los cubanos Manuel Díaz Osorio (Miguel), Dariel Alarcón (Benigno), Alberto Fernández Montes de Oca (Pancho) y a los bolivianos Jorge Vázquez Viaña (Loco-Bigotes), Aniceto Reinaga (Aniceto), Orlando Jiménez (Comba), Roberto Peredo (Coco), David Adriazola (Darío), Mario Gutiérrez (Julio), Francisco Huanca (Pablito) y Raúl Quispaya (Raúl). El grupo del centro lo encabezaba el propio Che (Ramón) junto a los cubanos Gustavo Machín (Alejandro), Eliseo Reyes (Rolando), Harry Villegas (Pombo), Carlos Coello (Tuma), Leonardo Tamayo (Urbano), Octavio de la Concepción de la Pedraja (Muganga-Médico) y José Maria (Ricardo) y René (Arturo) Martínez Tamayo; los bolivianos Guido Álvarez Peredo (Inti), Julio L. Méndez (Ñato), Moisés Guevara (Guevara-Moisés), Simón Cuba (Willy), Jaime Arana (Chapaco-Luis), Antonio Domínguez (León-Antonio), Serapio Aquino (Serapio-Serafín) y los peruanos Restituto Cabrera (Negro-Médico), Lucio Edilberto Galon (Eustaquio) y Juan Pablo Chang (Chino). Por último, como corresponde, la retaguardia, integrada por los cubanos Vitalio Acuña (Joaquín), Israel Reyes (Braulio), Jesús Suárez Gayol (Rubio) y Antonio Sánchez Díaz (Marcos) junto a los bolivianos Antonio Jiménez (Pedro), Freddy Maymura (Ernesto), Apolinar Aquino (Apolinar), Walter Arencibia (Walter), Casildo Condorí (Víctor), Julio Velázquez (Pepe), José Castillo (Paco), Eusebio Tapia (Eusebio), Hugo Choque (Chingolo), Benjamín Coronado (Benjamín), Lorgio Vaca (Carlos) y Salustio Choque (Salustio). El general Villegas incluye en su relación como desertores a los bolivianos Pastor Barrera (Pastor) y Vicente Rocabado (Vicente). La presencia de un fuerte núcleo de guerrilleros bolivianos confirma otro de los puntos destacados por Villegas en la introducción a su libro acerca de los criterios del Che sobre el destacamento: "... en más de una oportunidad él nos explicaba que nosotros no habíamos ido allí para luchar en lugar del pueblo boliviano, sino para ayudarlo a desencadenar su guerra de liberación". No concluye así la conformación internacionalista de la guerrilla del Che, pues a la relación anterior hay que sumar la presencia de la argentino-alemana (como el Che era argentino-cubano) Tamara Bunke (Tania). En estos meses, la ubicación e identificación en Bolivia de los restos del Che y algunos de sus compañeros, ha desatado una emoción universal que permite constatar la vigencia de lo afirmado por el Presidente cubano en la "Introducción" citada con anterioridad: "... Che y su ejemplo extraordinario cobran fuerza cada vez mayor en el mundo". Así lo explica Fidel: "... el Che encarna en su forma más pura y desinteresada el espíritu internacionalista..."
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